Libertad pura y simple para el teniente coronel Oscar Mendieta Bautista


En los últimos tiempos una gran mayoría de los ciudadanos le ha perdido el respeto a la Policía Nacional con epítetos injuriosos, improperios degradantes y actitudes impetuosas, lo que por disciplina soportan los agentes del orden público.

Es lastimoso que cada vez que ocurre un altercado en donde la Policía está de por medio le quitan la razón a nuestros mal pagados y maltratados hombres de gris.

Cada vez que en cumplimiento de su deber cae abatido un agente de la Policía Nacional no aparecen ni por asomo los denominados derechos humanos, tras considerar que los Policías vienen del aire, que no tienen familia ni a nadie quienes les duela.

Recordamos que de manera Constitucional todos somos iguales, tenemos los mismos derechos con diferentes deberes.

En base a lo que establece el marco jurídico legal de nuestro país, hay que saber que nadie en lo absoluto nadie se dejara matar toda vez que su integridad física corra peligro.

En el ejercicio del deber, el teniente coronel Oscar Mendieta Bautista, fue necesario actuar rápido para no formar parte de la larga lista de los agentes policiales caídos en el ejercicio del deber.

Todas las evidencias aportadas por las cámaras de seguridad del entorno donde ocurrió el hecho de sangre, apuntan a que el teniente coronel Mendieta se vio en estado de necesidad de salvar su vida.

Su atacante de forma muy agresiva cerro todas las posibilidades de que ese episodio terminara de manera feliz, cuando empuño con saña el arma con la que sería derribado el oficial superior y sus acompañantes.

Si lo dejan desarrollar la acción alevosa hoy sería la familia gris la que estaría contando las bajas.

La justicia debe actuar en base a lo que establece la normativa, dejando en libertad pura y simple al teniente coronel Oscar Mendieta, a quien de hoy en lo adelante se debe ver como un agente de la institución del orden público que demostró valentía al ser embestido en una acción violenta en ejercicio y cumplimiento del deber.

Pedimos desde esta tribuna al director general de la Policía Nacional Mayor General, Edward Sánchez González, reconocer el trabajo de este oficial superior, quien con una carrera de 20 años impecable ha sabido portar con orgullo y con honor el uniforme que identifica con solemnidad la Policía Nacional.

A los representantes del Ministerio Público no dejarse intimidar de poder y de dinero ya que todos somos iguales ante la ley divina y la terrenal.

Libertad pura y simple para el teniente coronel Oscar Mendieta Bautista, si se respeta el debido proceso, si todavía se respeta la legitima defensa y si las excusas legales de la provocación aún siguen siendo elementos constitutivos para justificar salvar nuestras vidas cuando esta corre peligro.

Por Miguel Ángel Geraldo

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