República Dominicana en tiempo de Coronavirus

Por: Isabel Lorenzo Liranzo M.A.

El Coronavirus (COVID-19), es un virus respiratorio que puede causar enfermedades, que van desde un resfriado común hasta complicaciones graves de la salud. Dentro de los signos principales se encuentra la fiebre, tos, dificultad para respirar, dolor de garganta, dolor muscular, dolor de cabeza intenso, malestar general, diarrea persistente; además otros síntomas que se añaden son, dolor de pecho, convulsiones, somnolencia, desorientación secreciones nasales y por boca con sangre, vómitos.

A nivel global son indescifrables los daños causados y nunca se tendrá un número exacto de muertes, el caos se esparció por el mundo y por doquier empezaron a asumir estilos de vida totalmente confusos, agrestes, amargos, donde la distancia física era la mejor medicina, sin poder tocar ni acariciar la piel; solo se limitaba al uso de pantallas que permitieron mantener unidos y estrechando esos vínculos inquebrantables de los humanos; en fin, todo lo acontecido se constituye en una afrenta a lo que las personas consideran indispensable para vivir, ser feliz y realizarse.  

Es oportuno hacer un análisis de algunas aristas de lo que ha implicado la pandemia; aunque la historia muestra su precedente gris, en la actualidad ha sido una estocada mortal a la vida muy distinta, donde toda versión anterior quedó indesusu para la humanidad y frente a distintos ámbitos, el impacto del COVID-19 ha instaurado un precedente; ya el mundo no es como imaginábamos y tampoco será como lo vemos, pensamos, soñamos; es totalmente incierto, donde las cosas materiales pasaron a un segundo plano, la vida es el tesoro más preciado  y conservarla es ya ganancia de la mejor fortuna que se puede poseer.

La dinámica familiar en pleno desarrollo del Coronavirus

Como se irrumpió el modo vivendi de la humanidad, pues se experimentó un cambio rotundo en la dinámica familiar y se tuvieron que adoptar medidas distintas, se partió de cero, muchos miembros no se adaptan a los cambios tan fácil, otros se hacen resistentes y se trona más suave para quienes de inmediato asimilaron que las circunstancias invocan a poner en práctica la flexibilidad.

 En tal sentido todos tenían que colaborar en los quehaceres del hogar, buscar estrategias que permita una mejor convivencia, realizar actividades que no estaban en agenda y menos diseñadas para realizarse en familia como: bailar, cantar, ver serie, ver película, seguir una novela, pintar, jugar domino, meta, ajedrez, parchís, casino, grabarse videos haciendo actividades variadas y explicando algún tema específico, entre otras formas de convivencia.

A muchas familias le fue bastante fácil arreglársela, mas no para la mayoría que vive casi en asignamiento y tener que vivir una cuarentena todos en el hogar con un espacio estrecho, es como ser sardinas; era algo doloroso, triste y cruel, porque además se suma que bajo estas condiciones en la mayoría de los hogares viven de lo que se producen diario.

Ya las medidas de aislamiento estaban establecidas y murió la productividad por tanto pronto iba a ver escasez, cada día que pasaba se ponía la situación más agria y ello implicaba reforzar muchos valores que teníamos dormidos como resiliencia, paciencia, respeto y tolerancia; cada miembro de la familia debía hacer su parte y colaborar para que no se vuelva un caos el hogar. 

Coronavirus y las Ciencias 

Para la ciencia, en todas sus áreas (salud y medicina, psicológica, educación, Económicas, Informática, etc) ha sido un desafío rotundo, donde se hace necesario su impacto en distintos aspectos en el área de investigación científica, a fin de afrontar y dar respuestas correctas de forma oportuna al proceso que se está viviendo por causa del Coronavirus.

El mayor desafío lo tuvieron en salud y medicina, porque de repente no se encontró ninguna fórmula que ataque directamente al coronavirus y la gente moría cada día porque no había una cura, algunos medicamentos fueron utilizados, pero no con la absoluta seguridad de sanar; muchos laboratorios se dedicaron a la combinación de sustancias, en algunos países se empezaron a utilizar vacunas olvidadas o que fueron creadas para otra afección de salud y sin embargo nada parecía dar respuesta a la pandemia.

Un punto muy interesante es, que la población en sentido general podía contraer contagio, no había distinción de clase, raza, religión, nivel económico y tampoco frontera que el COVID-19 no pueda traspasar; sin embargo, las personas más vulnerables estaban representadas por los adultos mayores; personas con historia de padecimiento en la salud previa como: diabetes, asma, neumonía, presión alta, presencia de un sistema inmunológico débil, cáncer y la única forma o barrera comprobada era el distanciamiento social.

Todo parecía a nivel del mundo colapsaría el sistema de salud y de hecho en muchos países se vivió tan intenso el proceso que no hubo dudas algunas a dicha realidad, ya no había camas, los respiradores artificiales no daban vasto y todo el personal de salud estaba agotado y no había lugar para descaso. 

Desde el Ministerio de Salud Pública se creó una rutina diaria, para el levantamiento de estadísticas y brindar las informaciones que la sociedad esperaba; aunque todo el proceso era confiable, una parte de la población ponía en dudas la veracidad de la realidad, en función de que entendían no se estaban dando los datos reales en cuanto a los casos y muertes que se producían.

A toda luz se observa que en el área de la Psicología fueron trascendentales sus aportes; aquí se hace necesario el análisis del comportamiento y poner en prácticas medidas que respondan a la neutralización de las emociones; enfrentar el miedo, dolor, tristeza, ansiedad, pánico, depresión y todos aquellos sentimientos inexplicables en personas que se creían sanas psicológica y emocionalmente, hubo una ruptura y afloraron necesidades de esa índole.

Reconociendo que distanciamiento social es la mejor medida para no contagiarse de Coronavirus, partiendo de esa premisa, quedaron prohibidos los abrazos, besos, pasar de mano por la espalda o cabeza para consolar a un ser amado; en estas circunstancias la vida se tornaba como una crueldad, porque entonces los psicoterapeutas eran contactados solo de forma virtual y para muchas personas, ese sistema no le era útil o no podían acceder con facilidad.

También es importante ver la relación de pareja, donde en una parte de la población se incrementó la violencia doméstica, tal vez la situación le permitió darse cuenta de que estaban viviendo tan rápido la vida que se mantenían unidos por costumbre, pero al convivir durante este tiempo, descubrieron que el vínculo de amor es inexistente, pues el matrimonio paso a ser un papel firmado o una mera costumbre por la familia que han creado.

En el ámbito de la Psicología; toma fuerza la Inteligencia Emocional por Daniel Goleman, el cual la define como “un conjunto de habilidades, entre las que destacan el autocontrol, el entusiasmo, la empatía, la perseverancia y la capacidad para motivarse a uno mismo”. Aunque una parte de ellas pueden venir configuradas en nuestro equipaje genético, y otras tantas se moldean durante los primeros años de vida, la evidencia respaldada por las investigaciones realizadas, demuestran que dichas habilidades emocionales se pueden aprender y perfeccionar a lo largo de la vida, si se utilizan los medios adecuados; Por tanto, dentro del marco de la pandemia muchas personas necesitarán readecuarlas, educarlas y enrumbarlas de forma positiva.

Cabe señalar que cada ser humano tiene dos mentes distintas: la piensa o razona y la que siente; ambas facultades funcionan relativamente independientes y se puede visualizar el funcionamiento de circuitos cerebrales diferentes, aunque interrelacionados. En si el intelecto no funciona de forma adecuada sin la concurrencia de la inteligencia emocional, y la positiva cohesión entre el sistema límbico y el neocórtex. Goleman explica: que las dos mentes mantienen una adecuada coordinación, haciendo que los sentimientos condicionen y enriquezcan los pensamientos y lo mismo a la inversa. Algunas veces, sin embargo, la carga emocional de un estímulo despierta nuestras pasiones, activando a nivel neuronal un sistema de reacción de emergencia, capaz de secuestrar a la mente racional y llevarnos a comportamientos desproporcionados e indeseables, como cuando un ataque de cólera conduce a un homicidio.

Está comprobado que toda emoción constituye un impulso que nos moviliza a la acción, si cada uno viene equipado con unos programas de reacción automática o una serie de predisposiciones biológicas; está claro, que la ruptura repentina de nuestra rutina diaria, nos pueden llevar a experimentar descontrol a nivel emocional por lo que nos haya tocado vivir durante la cuarentena. Es necesario que en medio de la crisis, las personas puedan neutralizar todas las emociones que puedan tener incidencia negativas en sus vidas, han de canalizarlas de manera adecuada, porque ese conjunto de disposiciones nos permite, entre otras cosas, tomar las riendas de nuestros impulsos emocionales, comprender los sentimientos más profundos de nuestros semejantes, manejar amablemente nuestras relaciones o como señaló Aristóteles “dominar esa capacidad de enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto”, y así más allá del caos social no dejar huellas marcadas en quienes amamos y conviven a diario dentro del hogar. 

La ciencia psicológica, recientemente explica los mecanismos de la emoción, porque se ha ido esclareciendo por vez primera el misterioso y oscuro panorama de aquello que sucede en nuestro organismo mientras pensamos, sentimos, imaginamos o soñamos; ello ha sido posible gracias al escáner cerebral se ha podido ir desvelando el funcionamiento de nuestros cerebros y, de esta manera, se cuenta con una poderosa herramienta para hablar de los enigmas del corazón e intentar dar razón de los aspectos más irracionales del psiquismo. 

Un alto porcentaje del éxito de las personas obedece la inteligencia emocional que posee, la cual pone en práctica en todo los escenarios positivos o negativos (como el que se vive actualmente como consecuencia de la pandemia mundial), resta trabajar para desarrollar la inteligencia emocional en las personas, mediante el control adecuado de sus sentimientos, la capacidad de motivarse a sí mismo, de perseverar en un empeño a pesar de las frustraciones, de controlar los impulsos, interpretar y relacionarse efectivamente con los sentimientos de los demás, regular los propios estados de ánimo, controlar la angustia y empatizar y confiar en los demás son factores mucho más determinantes para la consecución de una vida plena. A sabiendas de que la capacidad de pensar, de planificar, concentrarse, solventar problemas, tomar decisiones y muchas otras actividades cognitivas indispensables en todos los dominios de la vida, pueden verse entorpecidas o favorecidas por nuestras emociones. 

Para que durante la cuarentena las relaciones interpersonales puedan fluir adecuadamente, se debe conocer más al respecto, por lo que cabe citar a Gardner, quien destaca la inteligencia personal y la divide en: interpersonal, que permite comprender a los demás, y la intrapersonal, que permite configurar una imagen fiel y verdadera de uno mismo; mientras que Peter Salovey siguiendo a Gardner, clasificó las inteligencias personales en cinco competencias principales: el conocimiento de las propias emociones, la capacidad de controlarlas, la capacidad automotivación, el reconocimiento de las emociones ajenas y el control de las relaciones. 

Además, siguiendo a C. R. Snyder, la esperanza es algo más que la visión ingenua de que todo irá bien; se trata de la creencia de que uno tiene la voluntad y dispone de la forma de llevar a cabo sus objetivos, cualesquiera que estos sean, el optimismo es una actitud que impide caer en la apatía, la desesperación o la depresión frente a las adversidades. 

En fin, canalizar las emociones de manera favorable hacia un fin más productivo constituye una verdadera aptitud maestra, y reconocer la ventaja de quienes aceptan ayuda y admiten pasan un episodio traumático o un cuadro de depresión producto de una crisis suscitada por el paso del COVID-19 en el mundo, los convierte en auténticos seres humanos; Demuestra el gran poder de la psicología para generar bienestar en las personas, a través de la implementación de técnicas o estrategias que les permitan; poder controlar sus impulsos, demorar la gratificación con contacto físico, regular los estados de ánimo para facilitar el pensamiento y la reflexión, motivarse a uno mismo para perseverar y hacer frente a los contratiempos, asumir una actitud optimista frente al futuro, y buen manejo de las emociones como guías que determinan la eficacia de nuestros esfuerzos.

A nivel de Educación, no solo no se tenía previsto ningún plan curricular que responda de manera instantánea a la necesidad educativa de la población, y tampoco se tenía idea del porcentaje trabajado en función del plan educativo, ni existía estadísticas de los niveles de logros y de lo que faltaba para culminar el año escolar lectivo, sin embargo, muchos colegios fueron sabios y de inmediato crearon e implementaron algunas estrategias para que no colapse el año escolar. Ya después, de forma lenta desde el MINERD dieron continuidad a las acciones (videos, fotos, creación chat con padres), que algunos docentes, directores, orientadores y coordinadores de centros educativos habían empezado a realizar para continuar el año escolar lectivo y nada fue suficiente para obtener un 100 % de éxito en ningún centro educativo.

Quedó demostrado que la llamada República Digital no estaba lista para afrontar el reto de dar clases online a distancia, pese a la gran inversión que se había destinado; no obstante, a través de diferentes aplicaciones y con la elaboración de guías se pudo continuar con aquellos estudiantes que les fue loables la realización de actividades y llenado de la guía diseñada para tales fines.

Luego de varios periodos de cuarentena impuesto por los organismos correspondientes, se reunió el Consejo Nacional de Educación y determinó que el año escolar terminaría y se evaluaría en función de lo trabajado hasta el 12 de marzo, las pruebas Nacionales se aplicarían y el próximo año escolar 2020-2021 iniciaría el 24 de agosto. A ciencia cierta no se tiene estadísticas de los posibles resultados de cada estudiante, pero uno de los acuerdos o decisión es que pasarían todos de grado independientemente de si se le aplica una evaluación cuantitativa.

Siendo coherente no se conoce que pasaría con la Economía del país, porque al disminuir la producción y aumentar el consumo, lo lógico sería pensar en que una crisis se avecina; pues ni más ni menos, con el pasar de los días y la gente desaprensiva que compran para asegurarse de tener no por necesidad, todo se puso complejo.

El gobierno de turno implemento varias medidas para paliar la hambruna del sector pobre, salió a relucir que no había tal pobreza disminuida y menos que a los hogares tenían asegurado la comida para sobrevivir; tuvieron que salir a la calle y desafiar el toque de queda tan solo para no morir de hambre.

Para la Religión era exactamente el cumplimiento de la palabra, fueron muy bien ubicados los evangelistas, libros, capítulos y versículos donde habla de profecías, explicaciones muy lógicas al fenómeno por el que se estaba atravesando; además era un tiempo de recogimiento, para reflexionar y darse cuenta de que el mundo había cambiado.

Dentro del marco del funcionamiento de las diferentes corrientes religiosa, no era posible la congregación de los feligreses, por la prohibición que existía de no aglomerarse gente en ninguna circunstancia; aquí se debió poner en práctica lo que la misma biblia indica en Mateo 6:6-7 cuando alguno de ustedes ore, hágalo a solas, Vaya a su cuarto, cierre la puerta y hable allí en secreto con Dios, su Padre, pues el da lo que se le pide en secreto. Cuando oren no usen muchas palabras”.

Para una parte de la población, la ignorancia o una confirmación de su Fe fue puesta a prueba, ya que tuvo mucho sonido el hecho de que de acuerdo a una revelación, pues quien encontrara un pelo o pestaña dentro de la biblia, era una muestra de ser buen cristiano, ser un elegido de Dios y por tanto tenía que leer las paginas donde fue hallado y hacer un té para tórnaselo a fin de que no le dé el coronavirus; en esos días por supuesto,  se incrementó masivamente la búsqueda en la biblia del citado pelo; claro está, que como se ha de inclinar la vista y utilizar la cabeza para la lectura, pues es lógico que exista probabilidad de encontrarlo y además el mismo hecho de darle una mayor consulta al libro sagrado pues iba ser confirmada la idea; aunque algunas personas no lo encontraron.

Con el COVID-19 la que verdaderamente se explotó y se alzó su importancia en los nuevos tiempos ha sido la Informática, siendo la más utilizada para el establecimiento de comunicación, recreación, difusión, mantener vínculos de amistad y lazos sanguíneos; no hubo una aplicación, Red social y plataforma que no rindiera sus frutos y dentro de las más utilizadas para movilizar el mundo, mantenerlo con vida y proliferar las noticias, dar conferencias, abordar temáticas mediante webinar, videollamadas, se encuentran: Zoom, Whasaap, Facebook, YouTube, Microsoft Team, Twitter, Correos electrónicos, Skype, Instagram, Tik Tok, entre otras.

En cuanto al Arte se destacaron muchos conciertos vía aplicaciones para las redes sociales, plataformas digitales y hasta rodante por las calles en distintos vehículos se esparcieron; además hubo tal inspiración en muchas personas, que el deleite no se hizo esperar, y fruto de la imaginación y la conversión del Coronavirus en musa, (algo positivo quedó), aparecieron majestuosas poesías, canciones, reflexiones, videos, poemas, creaciones, convirtiéndose en alegría, consuelo, soporte emocional,  y refugio de toda la humanidad.

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.