ah home

header ad

En Metro se pierden modales y hay empujones en horas pico

Miles de pasajeros abarrotan angosto pasillos en la estación de transferencia del Metro. Foto/ Juan María Ramírez 03/10/2018La educación que desde la apertura del Metro de Santo Domingo exhiben los dominicanos que abordan ese sistema se detiene en las horas pico cuando la multitud abarrota las estaciones con miras a conseguir un espacio en los vagones y estos resultan insuficientes para la demanda.
En estaciones como Juan Pablo Duarte, en la interconexión de las líneas Uno y Dos; Mamá Tingó y José Francisco Peña Gómez, en la Uno; así como la Eduardo Brito, en la Dos, se producen empujones, caídas y hasta enfrentamientos verbales entre desesperados usuarios.
En la estación Mamá Tingó, en Villa Mella, Santo Domingo Norte, los pasajeros esperan hasta 40 minutos en largas filas para poder subir hasta los andenes y abordar los trenes.
Las quejas es que pierden más tiempo en filas que lo que dura el trayecto completo para llegar hasta al Centro de los Héroes, que es de aproximadamente 27 minutos.
Pero si es incómodo abordar en esa parada, peor es para quienes esperan las siguientes estaciones, sobre todo, la José Francisco Peña Gómez, donde la multitud se desespera y cuando los trenes abren las puertas la muchedumbre se abalanza hacia dentro como manada, sin importar que estos vayan llenos.
Quienes no estén dispuestos a soportar empujones y estrujones deben pegarse a la pared de los trenes.
En la Juan Pablo Duarte es un pandemonio lo que se produce en horas pico, tanto en las primeras horas de la mañana como en la tarde, ya que los miles de pasajero no caben en los angostos pasillos que se intercomunican.
Para evitar graves inconvenientes y daños a los trenes, la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte (Opret) ha tenido que asignar nuevo personal auxiliar para tratar que la multitud que se apresta a entrar espere la salida de los que se quedan, donde con frecuencia se producen choques y jalones de cabellos entre mujeres.

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.